OPORTO (2)


La mañana nublada la empezamos centrados en la desembocadura del Duero desde el puente cercano, en el que había un mojón que ponía "Junta Autonoma de Estradas 1963". Esto implica que fue hecho en la época de la dictadura de Salazar, pero que los gobiernos que se han ido sucediedo durante la democracia, incluyendo los de izquierda como el actual, no se han dedicado a borrar la historia de su país, como sí se hace en España. Lo cruzamos y continuamos por una carretera sin acera, una zona de descampados y un barrio de casas antiguas mezcladas entre almacenes, hasta aparecer en la ribera norte del río. Concretamente enfrente de lo que parecían ser los talleres e instalaciones de los tranvías de la ciudad. Un poco más adelante había una plataforma sobre sobre el río y adosada a tierra desde donde estaba desepegando un pequeño helicóptero turístico.

íbamos dejando casas antigua a nuesta izquierda, siendo una de ellas lo que parecía una facultad, con muchos de los alumnos hablando fuera como si hubieran salido de un exámen. Más o menos detrás de ella se encontraba el Palacio de Cristal y todo su jardín, pero no se identificaba bien, y lo descubrimos uno o dos días después. También pasamos por el Edificio da Alfândega o Edificio de la Aduana, siendo actualmente un palacio de exposiciones temporales. La Iglesia de la Orden Tercera de San Francisco no recuerdo si tenía una entrada cara o directamente estaba cerrada. El caso es que no entramos, aunque aprovechamos que está en alto para hacer fotografías. El Jardim do Infante Dom Enrique está al lado e hicimos una parada para tomarnos un té. Luego, todavía sin cruzar el jardín como tal, bajamos una calle y transitada y llena de tiendas turísticas para llegar de nuevo al río, donde había mucha gente disfrutando del famoso y cercano puente. Tocó, ahora sí, cruzar el jardín hasta, como ocurre en muchas ciudades, lo que era un mercado y ha sido remodelado para ocio... supuestamente. Porque en la planta baja lo que había era rockeros cerveceros, musicón y unos pocos puestecillos regalando o vendiendo no recuerdo qué. La planta superior era otra cosa; tanta diferencia que decidimos quedarnos a almorzar en el restaurante que la ocupa. Salimos más que satisfechos de ese edificio renombrado como Hard Club y nos acercamos a la situadala en la misma plaza o jardín Casa de la Bolsa. No importabala historia o el arte que hubiera dentro, porque el precio, al menos para nosotros, no compensaba su visita. Entonces, recorrimos la concurrida y céntrica Rua das Flores hasta llegar a un cruce en el que teníamos la iglesia de Santo Antonio dos Congregados a la izquierda, la estación de São Bento enfrente y la subida a la derecha hasta la catedral.

Nos metimos en la estación para observar las numerosas imágenes representativas de momentos históricos hechas con azulejos. Más en el interior, la zona de raíles y andenes también nos gustó, nada que ver con las feas y modernas de Vialia clonadas en Salamanca, Málaga y demás. Ésta me recordaba más a la de, por ejemplo, Génova. Durante la subida hacia la catedral dejábamos a nuestra derecha unas instalaciones dejadas de la mano de Dios que, si bien tenían pinta de haber tenido un mercado de abastos en su interior, lo que tienen ahora son vagabundos. También fueron una escenas curiosas las de un turista tumbado con su perro sobre su barriga pendiente de todo y unos friki-religiosos que se creían en una historia de Harry Potter. En fin, unas fotografías desde el área frente a la Catedral de Oporto, unos pasteles para el camino, unas escalinatas que bajamos pero volvimos a subir para no salirnos del camino que seguíamos y vuelta hacia el cruce de hace un rato. Fotografía: https://www.flickr.com/photos/alvaromartinfotografia/albums/72157711381411163 Página web: http://www.alvaromartinfotografia.com

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