BRATISLAVA (4)


Desde debajo del OVNI o UFO y partiendo de la zona sur del puente, recorrimos la ribera junto a barcos bien atracados para dar servicio de discoteca o bar, aunque no a esas horas. Llegamos a la playa del día anterior: la Magio Beach. Un solano considerable invitaba a ponerse en una sombrita a almorzar. Una ensalada de no recuerdo si de legumbres o arroz con... ¡una lata de medio litro de Ladrón de Manzanas! Teniendo en cuenta que no bebo alcohol, salí contento y alegre. De nuevo por el norte de la ciudad, cruzamos esta vez en sentido contrario el Parque de Landererov (donde me quedé sin batería el dia anterior) y encaramos la calle o avenida Sturova. Unas pocas cafeterías "cool" por la acera izquierda y alguna que otra tienda relativamente llamativa por la derecha, como la librería Academia. Lola hizo una considerable cola para comprar un simple botellín de agua en la cadena de supermercados Comida de Frambuesa (tal cual...). Entonces aproveché para fotografias y husmear la calle por la que sobresalían las torres de las iglesias de Ladislao y la de Elisabeth, el considerable grafiti o mural de un zorro (o zorra) durmiendo y el cercano edificio del Antiguo Mercado. Esta mañana retoqué una foto de Coffee Lab del reciente viaje a Sofía, descubriendo ahora que es una franquicia al escribir e investigar sobre el de Bratislava del año pasado. Las fraquicias nos invaden.


En fin, entramos de nuevo al centro por la calle Laurinska, en la que están esas tablas de madera cruzadas con el escudo de la ciudad en medio y llegamos a la parte trasera del Ayuntamiento Viejo; la contraria a la del día anterior. A pocos pasos se encuentra el Jardín Franciscano, el cual me encantó. Muy recogido a espaldas del monasterio del mismo nombre, me gustó especialmente la estatua que aparece como imagen de esta entrada.


Nos paramos en la alameda para descansar y relajarnos, para tomarnos un helado mientras hacíamos tiempo a la hora de partir. Nos dirijimos al hotel, el de siempre, el de los ciencuenta viajes anteriores, para recoger nuestro equipaje. Como estaba lloviendo cogimos un Uber para plantarnos en la estación de tren. Se nos quedó una muy buena imagen de Bratislava, una ciudad recogida, pequeña y coqueta en la que se está más a gusto que un arbusto. Ahora... ¡rumbo a Viena!

Fotografía: https://www.flickr.com/photos/alvaromartinfotografia/albums/72157712782226011 Página web: http://www.alvaromartinfotografia.com

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